Árnica

La flor silvestre Árnica crece en los pastos de alta montaña y es conocida en la farmacopea tradicional por su excepcional capacidad para tratar las heridas, y reducir los moratones. El aceite de árnica tiene propiedades descongestivas, calmantes, antiinflamatorias y acitvadoras de la ciruclación sanguínea, principalmente por su contenido en arnicina.

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